Catedral de la Santísima Trinidad y San Antonio de Padua: fe, historia y arquitectura cerca de Bogotá
Diseñada por fray Domingo de Petrés, su construcción comenzó en 1805 y duró 111 años. Fue inaugurada y consagrada el 19 de noviembre de 1916. La catedral, que destaca por su arquitectura neoclásica, es un monumento nacional de gran valor histórico y religioso, distinguido por su sobria arquitectura y su papel como sede diocesana.
Esta catedral abre sus puertas como un lugar de gracia especial. Aquí, los fieles podrán recibir la indulgencia plenaria, cumpliendo con los requisitos de confesión, comunión y oración.
Visitarla es una oportunidad para conocer una parte esencial de la historia de Zipaquirá y, al mismo tiempo, recorrer uno de los escenarios que dan carácter a su centro histórico. Su cercanía con otros atractivos turísticos permite incorporarla fácilmente a un recorrido por la ciudad, junto con la Catedral de Sal y la tradicional Plaza de los Comuneros.